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Nadia — Medicina del Alma
Un árbol amplio ofreciendo sombra en un paisaje sereno
Pausa

El refugio

Hay lugares que no están hechos de paredes. Refugiarse, a veces, es simplemente permitirse detener el paso y volver a sentirse a salvo dentro de una misma.

Vivimos en un mundo que empuja hacia afuera. Se nos pide responder, sostener, resolver. Y en medio de tanto ruido, olvidamos que también podemos habitar un espacio interior donde nada nos exige nada.

El refugio no es huir. Es reconocer que hay momentos en los que necesitamos recogimiento para poder volver a la vida con mayor claridad, con más verdad.

Buscar refugio también es un acto de amor hacia una misma. Es permitirse parar, respirar y comprender que, muchas veces, aquello que hoy llamamos refugio fue la forma que encontramos para protegernos cuando más lo necesitábamos.

¿Y si aquello que hoy quieres cambiar fue, durante mucho tiempo, la forma que encontraste para protegerte?

Nadia